miércoles, 11 de mayo de 2016

Dionisio en Cuba | Semanas 13, 14, 15, 16, 17, 18 y 19 | Reescritura



Me desconecté. Bueno, no es cierto. He estado aquí, pero estuve en pausa de escritura porque estaba concentrado trabajando en el guion del cortometraje que vine a escribir a Cuba. Sí, esto último tampoco es cierto. Escribo siempre. Hasta dormido. En el escritorio, en la cama, en el baño, en el bus, en clases, en un cuaderno, en servilletas, en el celular. Es lo que hago y lo quiero hacer. Es la razón por la que estoy aquí. Pero ese no es el cuento.


Equipo para mi primer cortometraje.

Vine a Cuba a aprender de guion y escribir una historia de diez minutos para un ejercicio de la escuela. Ese tiempo llegó, el guion ya se escribió y en unas semanas se inicia la filmación. Así que dediqué la mayor parte de mi tiempo y casi todo mi esfuerzo a ese proceso. Fue un proceso duro, complicado e intenso. Muy intenso. Lo que aprendí de este proceso es que un guion se compre de uno por ciento de escritura y noventa y nueve por ciento de reescritura. Es un proceso largo, complicado y demandante. Pero ya acabó o casi…así que estoy de vuelta.



He seguido mis visitas por la Habana. Entre las más relevantes estuvo mi visita al Acuario, ubicado en Miramar, una de las áreas comerciales y hoteleras de la ciudad, lejos del centro, los edificios antiguos y casi que de los turistas, pero que ofrece una experiencia bonita por diez pesos de moneda nacional (diez CUC si eres extranjero).

En el parque hay algunas peceras para mirar, pero el atractivo real son los espectáculos de leones marinos y delfines. Yo disfruté mucho ambos espectáculos.


Vino Chanel a hacer un desfile a La Habana, pero al parecer era muy privado así que no me animé a ir. Lo único que visité fue una exposición de Karla Lagerfeld en la Habana Vieja.


Bueno, eso por ahora, procuraré no ausentarme demasiado.

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