Me he pasado toda la semana cantando esta cancion, lo menos que debía es postearla. Viva Valentina Hasan. La chica lleva casi 12 millones de visitas a Youtube.
Si la quieres corear, aquí está la letra
No one ken to ken to sivmen
nor yon clees toju maliveh
When I gez aju zavateh na
nalechoo more
new yonooz tonigh molinigh
Yon sorra shooo
yes ee shooo, ooo
Ken leeeee
tulibu dibu douchoo
Ken leeeee
ken lee meju more
Ken leeeee
tulibu dibu douchoo
Ken leeeee
ken lee meju more
miércoles, 19 de marzo de 2008
martes, 18 de marzo de 2008
1492/ Échenme agua bendita
Tengo serios problemas con la semana santa (en realidad creo que mis problemas son más con la iglesia, que se tambalea estos días, mientras el “devulfren” anda haciendo de las suyas por allí) y ahora que estoy en ella, no sé realmente si deba tomar en cuenta todo lo que no hacia cuando era un niño.
Ahora me avergüenzo, pero hubo momentos en que temía vivir el resto de la vida con rabo y orejas de chimpancé, colita de sirena o de cortar un árbol porque saldría sangre, pero ahora me da más miedo acercarme a cualquier culto religioso porque puedo salir con el cerebro lavado o un tatuaje con tres seises.
Hay poco que entiendo de esto, porque muchas veces en casa, nuestra idea era ir a la vigilia del “sábado de gloria”, solo para obtener nuestra ración de “agua bendita” para el resto del año.(Cosa que nos serviría para… ¿repeler vampiros?¿Ahuyentar la casa de tuliviejas?¿Calmar la sed?)
Si le digo esto a mi abuela dirá que me acuerde de lo que nos pasó a mi familia un día de viernes santo, (cuando mi papá, mi mamá y yo, casi nos ahogamos en un río) por tentar al diablo en una fecha sagrada y, encima, no hacerle caso de no salir. (Por cierto, casi nos morimos aquella vez)
He quedado totalmente desamparado de culto y eso me da cierta nostalgia. Lo peor es que no tengo un plan “B” para contrarrestarlo. ¿Me puedo volver religioso por unos días? Quiero ver cómo salen los chorros de sangre de un palo de mango que tenemos en el patio, mientras trepado en él me convierto en mono.
Ahora me avergüenzo, pero hubo momentos en que temía vivir el resto de la vida con rabo y orejas de chimpancé, colita de sirena o de cortar un árbol porque saldría sangre, pero ahora me da más miedo acercarme a cualquier culto religioso porque puedo salir con el cerebro lavado o un tatuaje con tres seises.
Hay poco que entiendo de esto, porque muchas veces en casa, nuestra idea era ir a la vigilia del “sábado de gloria”, solo para obtener nuestra ración de “agua bendita” para el resto del año.(Cosa que nos serviría para… ¿repeler vampiros?¿Ahuyentar la casa de tuliviejas?¿Calmar la sed?)
Si le digo esto a mi abuela dirá que me acuerde de lo que nos pasó a mi familia un día de viernes santo, (cuando mi papá, mi mamá y yo, casi nos ahogamos en un río) por tentar al diablo en una fecha sagrada y, encima, no hacerle caso de no salir. (Por cierto, casi nos morimos aquella vez)
He quedado totalmente desamparado de culto y eso me da cierta nostalgia. Lo peor es que no tengo un plan “B” para contrarrestarlo. ¿Me puedo volver religioso por unos días? Quiero ver cómo salen los chorros de sangre de un palo de mango que tenemos en el patio, mientras trepado en él me convierto en mono.
viernes, 14 de marzo de 2008
Mis primeros 50.000
Pensaba que iba a suceder el fin de semana, pero hoy mismo me acabo de sorprender. Llegué a las 50.000 visitas.
Gracias a todos y sigan por aquí.
martes, 11 de marzo de 2008
1492/ Me voy a quemar en el infierno (por este post)
El vaticano acaba de condenarme al infierno. Yo que creía que por no matar al tipo que se robó al amor de mi vida y dejar propina a los meseros groseros estaba en cielo, casi me voy de bruces con la sorpresa. A Benedicto 16 se le ocurrió la brillante idea de reorganizar la lista de pecados. Según esta reedición de “Los Mandamientos” transcritos por Moisés, en el año de 1260 a.c., la contaminación ambiental, las drogas, la manipulación genética, experimentos en las personas, amasar fortuna y las desigualdades sociales, que antes eran simples excusas o modas, pasaron a formar parte de los nuevos pecados condenados por la Iglesia Católica. Pobre Bill Gates. Pobre Dolly. Pobre Amy Winehouse. (Aunque creo que ellos no son católicos).Hace rato que vengo pensando en lo “mucho” que trabaja la iglesia. El año pasado me sorprendió (léase con ironía) cuando salió a vociferar que el limbo no existe (gran avance para la humanidad). Luego salieron a condenar como faltas graves a las leyes de tránsito y para rematar, terminando el año, volvieron a permitir las misas en Latín en todo el mundo (aquí caen los globos y las serpentinas).Yo no sé si en realidad ese es el trabajo de la iglesia, pero yo apostaría más alto y dejaría de estar perdiendo el tiempo en trivialidades. No veo que hacen nada por acabar con las guerras, tratar de unir las religiones o exigir los derechos de los menos favorecidos, y principalmente, por “limpiar la casa”, que no está tan bendita como nos hacen creer.
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