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martes, 10 de junio de 2008

1492/ De pie

Aquí me agarra la semana: enfermo. La verdad no ha sido la mejor semana de mi vida pero sigo de pie, y muy a pesar de la enfermedad y del resto, me siento bien. Todo el mundo me ha dicho que vendrán cosas mejores, y yo con todo lo incrédulo que soy, lo creo.
La vida, al margen de lo que yo haya dicho, es un proceso de ensayo y error. Nadie sabe qué nos tiene el destino preparado, por eso siempre logra sorprendernos. Ahora el momento de flaqueza se presenta como una oportunidad, que puede hacerme acelerar mis planes y que al mismo tiempo puede hacerme mucho más feliz de lo que fui. Simplemente ahora quiero ver todo como una pequeña piedra en el camino, que me ayudará a entender el porqué tomé ese camino, si frente a todo pronóstico no era el que más me favorecía.
Aquí estoy, completo y feliz. Aquí estoy. A mí alrededor todo sigue sucediendo igual y mi corazón comienza a asimilarlo. Los tropiezos nunca han sido un obstáculo para mí, y cómo antes lo dije, siempre se han convertido en oportunidades. Tengo fe (y a veces me digo ateo) de que así sucederá.
Mi garganta arde en fiebre, pero mi pensamiento se regocija con las nuevas ideas. Mi nariz congestionada apenas y me permite respirar, pero mi mente ya está maquinando nuevos planes para hacerme feliz. Mientras mi cuerpo se recupera de la gripe, mi alma cura las heridas que me dejó la tristeza hace unos días.Tengo una nueva oportunidad de comenzar, de hacer las cosas bien, aprovecharlas, y no me detendré hasta que lo logre.

martes, 22 de abril de 2008

1492/Hace calor...

La tierra está de celebración. Muchos han aprovechado el día para hacerse eco de la crisis global que estamos atravesando y vociferar en alto que el planeta la está pasando mal. Yo, realmente, he sido un poco escéptico sobre el tema. La verdad a veces he pensado, como ya he oído hablar a muchos, que lo del cambio climático es un embuste (Sí, por más que lo diga Leonardo Di Caprio me cuesta creerlo). Otras veces también se me ocurre pensar que es un proceso “natural” del planeta y en ese caso, no hay mucho que podamos/pueda hacer.
El asunto ha comenzado por otras cosas: las estaciones desaparecen y aparecen cuando les da la gana, las especies se esfuman a raíz de extrañas enfermedades y los casquetes polares se deshielan. Hay un miedo progresivo y eso, provocado o no, es de preocuparse. Si la naturaleza es una madre y está teniendo algún tipo de venganza con nosotros (…ta madre), pues tal vez lo que quiera es que hagamos las paces con ella. El asunto está en saber ahora qué tipo de reconciliación quiere ella.
En Panamá mientras hace un calor infernal, literalmente. (Aunque no sé si deba decir eso después que el Vaticano dijese, que en el infierno no hay fuego. Ellos saben de primera mano). Ahora resulta que es nuestra culpa. Lo peor es que fue un proceso sin reversión. Lo hecho, hecho está. Lo único trágico es que si los “expertos” tienen razón pronto acabaremos hambrientos, sedientos y con el agua hasta el cuello. Por si las moscas, cuida tu espalda y cuida a la tierra.

miércoles, 9 de abril de 2008

1492/Toca y muere

La violencia en este país nos ha transformando en algo estadístico (uno de cada dos de nosotros se ha visto afectado por ella). Hasta hace solo un par de años yo me enorgullecía de decirle a cualquiera que no conociera Panamá, lo tranquilo y seguro que era, ahora no creo que pueda si quiera mentirles. Yo mismo el año pasado fui victima de ello, e inhabilitado como la mayoría tuve que someterme.
Afortunadamente tuve la suerte de poder contarlo, pero muchos de los que se han enfrentado a ella no han podido. La última victima, lamentable, un reportero gráfico, colega y amigo de muchos en este medio. Pero como en la mayoría de los casos, todo queda impune. Los asesinos muertos, pero de risa en su casa.
Cuando este Gobierno asumió las riendas del país, lo hizo con la promesa de que la seguridad iba a aumentar. Casi cuatro años después las cosas no solo no han mejorado, sino que empeoraron. Sin embargo, en lugar de estar buscando soluciones para disminuir la violencia, el "gran jefe" de la policía y el "funcionario mayor" del Ministerio de Gobierno y Justicia, debaten entre ellos, si se debe o no aceptar homosexuales en las filas de la policía (cómo si no hubiera ya muchos adentro).
Lo que sucede es preocupante. Con lo bien que nos está yendo, en este país no deberían pasar estas cosas. Lo peor, es que parece que no tenemos solución en nuestras manos. Hace falta que alguien termine de ponerse los pantalones antes que aparezca una epidemia de justicieros y se nos acabe el país.

miércoles, 26 de marzo de 2008

1492/Mi diablo rojo (No es otro post religioso)

No tengo ningún mal rato en mente de la época en que viajaba en bus, más allá de ir guindado en la puerta, que se me haya roto el pantalón con un alambre salido de uno de los asientos (justo antes de una entrevista) o del día que me subí como a las doce y media de la noche en uno donde el conductor parecía tener cinco años menos que yo (que tendría 20) y llevaba como siete pavos que fumaban sustancias extrañas en la parte de atrás mientras alentaban al chofer a aumentar la velocidad (eso sí, hicimos el recorrido en un tercio del tiempo). Pero esos eran tiempos en que hacerlo costaba solo quince centavos, y las trivialidades por ese precio parecían un premio. Sin embargo, cuando se subió el precio a veinticinco centavos (4 dólares adicionales al mes para una persona que solo lo usa de ida y vuelta, y que es más del uno por ciento del salario mínimo), se hizo con el compromiso de que mejorarían, cosa que no se ha cumplido ni en los sueños de los dirigentes del transporte, pero que está costando lagrimas que ahora viven regadas en el asfalto.
El transporte público no es un negocio. Si no les resulta rentable, vendan sus cupos, vendan sus buses, dedíquense a vender gasolina (que ahora es más costosa que el oro) y dejen que alguien, que en verdad quiera, tomar las riendas de esto. Mis buenos modales me impiden decir lo que deseo para los transportistas, pero la intención es lo que cuenta. Sé que todos añoramos el día en que nos llegue un sistema digno de transporte público.


martes, 11 de marzo de 2008

1492/ Me voy a quemar en el infierno (por este post)

El vaticano acaba de condenarme al infierno. Yo que creía que por no matar al tipo que se robó al amor de mi vida y dejar propina a los meseros groseros estaba en cielo, casi me voy de bruces con la sorpresa. A Benedicto 16 se le ocurrió la brillante idea de reorganizar la lista de pecados. Según esta reedición de “Los Mandamientos” transcritos por Moisés, en el año de 1260 a.c., la contaminación ambiental, las drogas, la manipulación genética, experimentos en las personas, amasar fortuna y las desigualdades sociales, que antes eran simples excusas o modas, pasaron a formar parte de los nuevos pecados condenados por la Iglesia Católica. Pobre Bill Gates. Pobre Dolly. Pobre Amy Winehouse. (Aunque creo que ellos no son católicos).Hace rato que vengo pensando en lo “mucho” que trabaja la iglesia. El año pasado me sorprendió (léase con ironía) cuando salió a vociferar que el limbo no existe (gran avance para la humanidad). Luego salieron a condenar como faltas graves a las leyes de tránsito y para rematar, terminando el año, volvieron a permitir las misas en Latín en todo el mundo (aquí caen los globos y las serpentinas).Yo no sé si en realidad ese es el trabajo de la iglesia, pero yo apostaría más alto y dejaría de estar perdiendo el tiempo en trivialidades. No veo que hacen nada por acabar con las guerras, tratar de unir las religiones o exigir los derechos de los menos favorecidos, y principalmente, por “limpiar la casa”, que no está tan bendita como nos hacen creer.


martes, 4 de marzo de 2008

1492/ En el dos mil

A finales de los ochenta, cuando ya comenzaba a tomar conciencia de la vida, la gente hablaba mucho del dos mil, el año en que supuestamente todo seria revelado. Recuerdo, ahora con ternura, cómo en ese entonces yo creía que en ese año, por fin se revelerían los extraterrestres: llegarían con sus enormes naves, bajarían por sus interminables escaleras y nos hablarían con nosotros. En ese momento yo creía que en el dos mil los autos volarían, las calles rodarían como las escaleras eléctricas y nos teletransportaríamos. En ese momento todo iba a ser diferente.
A veces, también tenía miedo de que en el dos mil se acabara el mundo. ¡En el dos mil va a pasar! Realmente, en los noventa hubo muchas veces en que pensamos que sucedería, sobretodo con los dos eclipses de sol que ocurrieron en esa década. Aun está fresco en mi mente los reportajes con el fondo de “carmina burana” donde anunciaban que el eclipse traería el fin. Eso según Nostradamus.
Curiosamente, cuando estábamos por entrar al dos mil, ya todas esas ideas habían desaparecido de mi mente, estaba por cumplir diecisiete años, y había asumido una postura más realista de las cosas. Recuerdo como en nuestro brindis de año nuevo yo bromeaba burlándome de mis vecinos, que por el miedo del Y2K, tenían la casa abarrotada en cajas con botellas de agua y provisiones. (…)
Estas cosas vinieron a mi mente ayer mientras corría. A veces creemos que el mundo se nos acaba pronto, pero para mi el mundo dejó de acabarse en el dos mil.

martes, 26 de febrero de 2008

1492/La muerte del reggae


Eran las 11:42 p.m., cuando recibí un mensaje de Denise (mi mejor amiga).“Dice ke mataron a danger”. Ya todos deben saber la historia. Para Denise, Danger Man era un ídolo, algo que mucha gente tal vez no entendía. Yo, aunque lo había escuchado, fue a través de ella que tuve el descubrimiento. Recuerdo un día que nos fuimos a la playa, con un CD promocional de él, que solo tenía seis canciones. Masacre. Al final del día ya me sabía todas las canciones, además de haber sumado una gran enseñanza (“A tu chica no le estés comprando celular, porque tu no sabes a quién ella está llamando”).
El día que lo mataron Denise estaba tan en shock que necesitaba ver con sus propios ojos que estaba muerto. Dos palabras suyas, con su vocecita quebrada, bastaron para convencerme y casi media hora después estamos allí, como con otras 400 personas más. Habían matado al “man del ghetto” y eso había que verlo.
Mientras toda clase de olores revoloteaban a nuestro alrededor, caí en cuenta. Realmente había muerto. En mi mente pensaba que con el también había muerto el reggae en español. Danger era tal vez el único artista que no se dejó seducir por el reggaetón, el era más amante de las raíces jamaiquinas y defendía el “dancehall”. Prefirió quedarse con el ritmo de los barrios. Quisiera equivocarme, pero realmente no queda ningún exponente digno. Me quedo con algo que vi en un programa anoche: “los que querían matar a Danger Man lograron lo contrario, porque ahora es inmortal”.Respects, Danger.

jueves, 21 de febrero de 2008

1492/El mejor de los humildes

Tres pasos adelante, uno atrás. Ando en una procesión continua. Tal vez no he sido el tipo que mejor le cae a la gente. Soy engreído. Eso me dicen. Eso digo. Eso me han hecho creer. Al final, todo se conjuga en que soy un tipo al que le ha ido bastante bien. No me puedo quejar, he tenido mucha suerte en la vida. Okay. Tampoco tanta suerte. En el amor soy un revoltorio. Una cosa que ni yo mismo sé explicar pero que no funciona bien. Al menos no me quejo de ello. (O ya lo hice)
A veces nos convertimos en victimas de nuestra propia fortuna. Somos condenados por nuestra suerte, por nuestra mala suerte…al final ¿Qué queda de nosotros? Y viene la pregunta… ¿qué hace uno con suerte en el mundo? O sencillamente ¿A qué llamo tener suerte? En parte a esto. A poder hacer lo que quiero, sin medida. Decir lo que pienso, también ayuda. El resto ha llegado. De alguna extraña manera toda mi suerte ha llegado. Me siento orgulloso de ello. La suerte me llega por ser yo. (Afortunadamente no soy alguien más) Entonces me dicen que soy un vanidoso. Sé que soy más de lo que puedo desear. No soy vanidoso. No puedo serlo, soy el mejor de los humildes. Todos los mañanas, cuando me levanto y me veo al espejo doy gracias a la creación por mi perfección. Eso significa que soy humilde al aceptarlo. La culpa es de la creación, no mía, hay cosas a las que no podemos quitarle mérito.
Ya vi el punto. Me acabo de dar cuenta que siempre termino creyendo que es cierto lo que la gente dice que soy. ¿Lo soy?


martes, 12 de febrero de 2008

1492/Cupido...¿debe morir?

Hace más de tres años que el día de San Valentín no ha tenido sentido para mi. Veo vitrinas llenas de corazones, peluches, flores… ¿debe mi corazoncito sentirse mal por no tener con quien celebrar el San Valentín? ¿Desde cuándo ser soltero y feliz se convirtió en un delito?
¿Quiero un abrazo? Lo tengo ¿Quiero un beso? Por miles ¿Quiero sexo? Pues, solo levanto el teléfono. ¿Qué hay de malo en querer estar solo un rato y no preocuparte porque todo el mundo te mire raro cuando vas al cine solo? (Lo disfruto). Sin embargo, soy uno contra el mundo. Las mayoría de los solteros y en especial las solteras, pasan su vida buscando el “match” de sus vidas, en la mayoría de los casos infructuosamente y mi pregunta es ¿Debemos hacerlo? ¿Debemos pasando la vida tratando de ver prospectos?
Mucha gente dice que si me quedo esperando, puede que al final me quede solo en la vida ¿y que con eso? Sí, es muy triste que los días se le acaben a uno en la soledad, pero ¿es mejor pasarlo con alguien que no termina de convencernos?
Si de verdad existe el amor, quiero enamorarme, pero de alguien que me haga sentir satisfecho de entregar mi amor. ¿Qué importa si ni siquiera nos hacen caso en nuestro perfil en citas.com? (¿o no Vero?) ¿Qué importa si lo más cerca que puedo estar de la chica de mis sueños es por una revista o una pantalla plasma?
No es que me esté convirtiendo en un “grinch” del amor, simplemente quiero disfrutar de estar soltero y estar feliz, así que por ahora “cupido debe morir”.




miércoles, 6 de febrero de 2008

1492/ Toc, toc...alguien allá arriba???

Cierro los ojos un momento intentando no pensar en nada, pero se me viene a la mente la inmensidad del universo. ¿Qué hago yo un minúsculo, y hermoso, átomo habitando y exigiendo protagonismo en un universo donde la tierra tiene el tamaño de un mínimo grano de arena?
Quiero cerrar los ojos para sentir la inmensidad y sentir a Dios...¿Dónde estás? Dime algo para saber que estas ahí. Silencio. Silencio total. Haré la prueba con el monstruo espagueti volador. Más silencio aun. Estoy solo pidiendo respuestas a mis propios pensamientos oscuros y esperar una ya, tal vez no sea la mejor actitud. Hay algo, sin embargo, que me dice que en ese silencio hay una respuesta. Pero es una respuesta tan callada que no la escucho.
¿Porque a Dios se le ocurre hablarnos con silencio? ¿Necesito ser Noé, Moisés o Jesús para que me escuches? Ya probé con iGod, pero solo habla inglés. Necesito un dios que me hable español.
Hagamos otro intento. Nada. Cambiando de entidad. Nada. ¿Será que ya fui abandonado por las religiones? Pues ellos tienen la culpa. Se les ocurrió decirme en las catequesis de confirmación que Dios nos había creado con la única intención de que lo adoráramos ¿Qué dios es ese? Pues fuera el que fuera no era el que yo tenía en mente, algo más misericordioso y menos egocéntrico.Ahora me pregunto si ese abandono me saldrá caro...¿Puede uno vivir sin la religión? Un momento, hay un email celestial que acaba de llegar a mi mente. Me pregunto de cuál de todos los que invoqué vendrá.

martes, 29 de enero de 2008

1492/25

“Turuntutu tu…” Comienza mi día. Tengo sueños extraños todo el tiempo y hoy no ha sido la excepción. Tengo que salvar el mundo y soy una especie de Harrypotter/Jesús/Superman. Este día soy un poco más viejo. Mi sueño acaba y con él se va mi juventud. Me despierto ahora con veinticinco años y caigo en cuenta de ello. Se es viejo a los veinticinco. No viejo en el sentido de anciano, debí decir, se es adulto a los veinticinco. No sé si todos la sientan, pero a los veinticinco, como que sientes que en realidad debes serlo. Soy adulto.
Mi primer balde de agua fría me llega más tarde con un formulario. Ya no ocupo la categoría de 20-24, estoy en 25-30 ¿Eso es bueno o malo? Creo que siento un poco de miedo a la adultez ¿Por qué no hacemos un alto en el tiempo ahora? Yo puedo avisarles cuando me sienta listo para continuar.
El tiempo sigue sin impórtales mis miedos y mis pataletas, y justo en el momento que me siento menos maduro en mi vida. Que se supone que deba hacer ahora ¿Reclamar mis derechos con más ímpetu, ir a votar, dejar que me llamen “señor”? Pues no me da la gana, o tal vez si. Cuando era niño pensaba que los adultos no tenían problemas porque nada los afectaba: trabajaban, tenían dinero, eran independientes, tomabas sus decisiones...¿cómo no me di cuenta que eran problemas?Pido tregua. No hay nada escrito sobre que deba ser ya. Voy a analizarlo bien, con sus pros y sus contras. Voy a estar pendiente. Vaya creo que ya comienzo a ver todo como adulto. Buen comienzo.