martes, 18 de marzo de 2008

viernes, 14 de marzo de 2008

Mis primeros 50.000


Pensaba que iba a suceder el fin de semana, pero hoy mismo me acabo de sorprender. Llegué a las 50.000 visitas.
Gracias a todos y sigan por aquí.

martes, 11 de marzo de 2008

1492/ Me voy a quemar en el infierno (por este post)

El vaticano acaba de condenarme al infierno. Yo que creía que por no matar al tipo que se robó al amor de mi vida y dejar propina a los meseros groseros estaba en cielo, casi me voy de bruces con la sorpresa. A Benedicto 16 se le ocurrió la brillante idea de reorganizar la lista de pecados. Según esta reedición de “Los Mandamientos” transcritos por Moisés, en el año de 1260 a.c., la contaminación ambiental, las drogas, la manipulación genética, experimentos en las personas, amasar fortuna y las desigualdades sociales, que antes eran simples excusas o modas, pasaron a formar parte de los nuevos pecados condenados por la Iglesia Católica. Pobre Bill Gates. Pobre Dolly. Pobre Amy Winehouse. (Aunque creo que ellos no son católicos).Hace rato que vengo pensando en lo “mucho” que trabaja la iglesia. El año pasado me sorprendió (léase con ironía) cuando salió a vociferar que el limbo no existe (gran avance para la humanidad). Luego salieron a condenar como faltas graves a las leyes de tránsito y para rematar, terminando el año, volvieron a permitir las misas en Latín en todo el mundo (aquí caen los globos y las serpentinas).Yo no sé si en realidad ese es el trabajo de la iglesia, pero yo apostaría más alto y dejaría de estar perdiendo el tiempo en trivialidades. No veo que hacen nada por acabar con las guerras, tratar de unir las religiones o exigir los derechos de los menos favorecidos, y principalmente, por “limpiar la casa”, que no está tan bendita como nos hacen creer.


jueves, 6 de marzo de 2008

Cuidado con Fidel

La gente de Websense Security Labs, me acaba de hacer llegar una alerta sobre un correo que anda circulando por la web, con el asunto “Mala Noticia”, y que habla sobre la muerte de Fidel Castro, pero que en realidad contiene el vinculo hacia un link, que descarga un programa malicioso que se presenta como software legítimo y benigno de un sitio ubicado en Korea.
El correo electrónico involucra a Univision y Notimex, e invita a los lectores a conocer más sobre el suceso a través de una liga para ver un video e imágenes exclusivas del acontecimiento, como Hugo Chávez llorando junto al cajón.
Si ya te afectó o quieres conocer más de esto visita http://www.websense.com/securitylabs/alerts/alert.php?AlertID=843

Ya saben....cuidado con Fidel Castro.

martes, 4 de marzo de 2008

1492/ En el dos mil

A finales de los ochenta, cuando ya comenzaba a tomar conciencia de la vida, la gente hablaba mucho del dos mil, el año en que supuestamente todo seria revelado. Recuerdo, ahora con ternura, cómo en ese entonces yo creía que en ese año, por fin se revelerían los extraterrestres: llegarían con sus enormes naves, bajarían por sus interminables escaleras y nos hablarían con nosotros. En ese momento yo creía que en el dos mil los autos volarían, las calles rodarían como las escaleras eléctricas y nos teletransportaríamos. En ese momento todo iba a ser diferente.
A veces, también tenía miedo de que en el dos mil se acabara el mundo. ¡En el dos mil va a pasar! Realmente, en los noventa hubo muchas veces en que pensamos que sucedería, sobretodo con los dos eclipses de sol que ocurrieron en esa década. Aun está fresco en mi mente los reportajes con el fondo de “carmina burana” donde anunciaban que el eclipse traería el fin. Eso según Nostradamus.
Curiosamente, cuando estábamos por entrar al dos mil, ya todas esas ideas habían desaparecido de mi mente, estaba por cumplir diecisiete años, y había asumido una postura más realista de las cosas. Recuerdo como en nuestro brindis de año nuevo yo bromeaba burlándome de mis vecinos, que por el miedo del Y2K, tenían la casa abarrotada en cajas con botellas de agua y provisiones. (…)
Estas cosas vinieron a mi mente ayer mientras corría. A veces creemos que el mundo se nos acaba pronto, pero para mi el mundo dejó de acabarse en el dos mil.