miércoles, 26 de marzo de 2008

1492/Mi diablo rojo (No es otro post religioso)

No tengo ningún mal rato en mente de la época en que viajaba en bus, más allá de ir guindado en la puerta, que se me haya roto el pantalón con un alambre salido de uno de los asientos (justo antes de una entrevista) o del día que me subí como a las doce y media de la noche en uno donde el conductor parecía tener cinco años menos que yo (que tendría 20) y llevaba como siete pavos que fumaban sustancias extrañas en la parte de atrás mientras alentaban al chofer a aumentar la velocidad (eso sí, hicimos el recorrido en un tercio del tiempo). Pero esos eran tiempos en que hacerlo costaba solo quince centavos, y las trivialidades por ese precio parecían un premio. Sin embargo, cuando se subió el precio a veinticinco centavos (4 dólares adicionales al mes para una persona que solo lo usa de ida y vuelta, y que es más del uno por ciento del salario mínimo), se hizo con el compromiso de que mejorarían, cosa que no se ha cumplido ni en los sueños de los dirigentes del transporte, pero que está costando lagrimas que ahora viven regadas en el asfalto.
El transporte público no es un negocio. Si no les resulta rentable, vendan sus cupos, vendan sus buses, dedíquense a vender gasolina (que ahora es más costosa que el oro) y dejen que alguien, que en verdad quiera, tomar las riendas de esto. Mis buenos modales me impiden decir lo que deseo para los transportistas, pero la intención es lo que cuenta. Sé que todos añoramos el día en que nos llegue un sistema digno de transporte público.


miércoles, 19 de marzo de 2008

Ken Lee

Me he pasado toda la semana cantando esta cancion, lo menos que debía es postearla. Viva Valentina Hasan. La chica lleva casi 12 millones de visitas a Youtube.



Si la quieres corear, aquí está la letra

No one ken to ken to sivmen
nor yon clees toju maliveh
When I gez aju zavateh na
nalechoo more
new yonooz tonigh molinigh
Yon sorra shooo
yes ee shooo, ooo
Ken leeeee
tulibu dibu douchoo
Ken leeeee
ken lee meju more
Ken leeeee
tulibu dibu douchoo
Ken leeeee
ken lee meju more

martes, 18 de marzo de 2008

1492/ Échenme agua bendita

Tengo serios problemas con la semana santa (en realidad creo que mis problemas son más con la iglesia, que se tambalea estos días, mientras el “devulfren” anda haciendo de las suyas por allí) y ahora que estoy en ella, no sé realmente si deba tomar en cuenta todo lo que no hacia cuando era un niño.
Ahora me avergüenzo, pero hubo momentos en que temía vivir el resto de la vida con rabo y orejas de chimpancé, colita de sirena o de cortar un árbol porque saldría sangre, pero ahora me da más miedo acercarme a cualquier culto religioso porque puedo salir con el cerebro lavado o un tatuaje con tres seises.
Hay poco que entiendo de esto, porque muchas veces en casa, nuestra idea era ir a la vigilia del “sábado de gloria”, solo para obtener nuestra ración de “agua bendita” para el resto del año.(Cosa que nos serviría para… ¿repeler vampiros?¿Ahuyentar la casa de tuliviejas?¿Calmar la sed?)
Si le digo esto a mi abuela dirá que me acuerde de lo que nos pasó a mi familia un día de viernes santo, (cuando mi papá, mi mamá y yo, casi nos ahogamos en un río) por tentar al diablo en una fecha sagrada y, encima, no hacerle caso de no salir. (Por cierto, casi nos morimos aquella vez)
He quedado totalmente desamparado de culto y eso me da cierta nostalgia. Lo peor es que no tengo un plan “B” para contrarrestarlo. ¿Me puedo volver religioso por unos días? Quiero ver cómo salen los chorros de sangre de un palo de mango que tenemos en el patio, mientras trepado en él me convierto en mono.



Semana Santa


Acuérdense que el diablo anda suelto.

Por ahora les dejo con mi decoración para la época


viernes, 14 de marzo de 2008

Mis primeros 50.000


Pensaba que iba a suceder el fin de semana, pero hoy mismo me acabo de sorprender. Llegué a las 50.000 visitas.
Gracias a todos y sigan por aquí.