viernes, 1 de febrero de 2008

Piensa. Actua. Borra.

La historia de Marie Lupe Cooley, es un poco triste y aunque muchos piensen que “la pagó bonito”, como decimos aquí, lo cierto es que creo que es muy posible que cualquiera de nosotros en esa misma situación pensaría en hacer algo así. Ella leyó en el periódico sobre una oferta de empleo, que por el número de teléfono que aparecía indicaba que era su jefe quien la solicitaba. Las exigencias del anuncio parecían indicar que era un reemplazo para ella y entonces se llenó de ira, se dirigió a la oficina donde trabajaba, una firma de arquitectos, y borró todos los datos de los sistemas de la empresa acumulados por más de siete años, con un valor estimado en 2.5 millones de dólares.
Ella era la única persona, aparte del gerente que tenía acceso a los archivos, por lo que pudieron inmediatamente saber de quien se trataba. Ahora está arrestada y con una denuncia por vandalismo grave.
Los archivos fueron rescatados con un software que incluso puede recuperar archivos y resulto que la oferta de trabajo no iba a representar un peligro para su puesto, aunque ahora si está despedida.
Pobre.

Visto en: http://www.foxnews.com/story/0,2933,325285,00.html

martes, 29 de enero de 2008

1492/25

“Turuntutu tu…” Comienza mi día. Tengo sueños extraños todo el tiempo y hoy no ha sido la excepción. Tengo que salvar el mundo y soy una especie de Harrypotter/Jesús/Superman. Este día soy un poco más viejo. Mi sueño acaba y con él se va mi juventud. Me despierto ahora con veinticinco años y caigo en cuenta de ello. Se es viejo a los veinticinco. No viejo en el sentido de anciano, debí decir, se es adulto a los veinticinco. No sé si todos la sientan, pero a los veinticinco, como que sientes que en realidad debes serlo. Soy adulto.
Mi primer balde de agua fría me llega más tarde con un formulario. Ya no ocupo la categoría de 20-24, estoy en 25-30 ¿Eso es bueno o malo? Creo que siento un poco de miedo a la adultez ¿Por qué no hacemos un alto en el tiempo ahora? Yo puedo avisarles cuando me sienta listo para continuar.
El tiempo sigue sin impórtales mis miedos y mis pataletas, y justo en el momento que me siento menos maduro en mi vida. Que se supone que deba hacer ahora ¿Reclamar mis derechos con más ímpetu, ir a votar, dejar que me llamen “señor”? Pues no me da la gana, o tal vez si. Cuando era niño pensaba que los adultos no tenían problemas porque nada los afectaba: trabajaban, tenían dinero, eran independientes, tomabas sus decisiones...¿cómo no me di cuenta que eran problemas?Pido tregua. No hay nada escrito sobre que deba ser ya. Voy a analizarlo bien, con sus pros y sus contras. Voy a estar pendiente. Vaya creo que ya comienzo a ver todo como adulto. Buen comienzo.

Aquí estoy

Ha pasado casi más de un mes desde mi última entrada, pero aquí estoy y vengo con novedades.
En mi antiguo trabajo era padre de una columna de opinión llamada blogueando, de la cual nació el nombre este blog. Fue una columna que amé, y que veía la luz cada ocho semanas aproximadamente. Cuando salí de ese trabajo, para irme a trabajar en la revista de mis sueños, desafortunadamente abandoné esa columna. Siempre estuve tentado a retomarla. Lo pospuse una y otra vez, y hoy llegó el día en que blogueando ve nuevamente la luz. La idea es retomar el reto inicial, poder hacer llegar un mensaje en 1.492 caracteres. A veces era difícil y complicado, porque había que resumir el mensaje en esas pocas palabras, otras veces nos veíamos como llenarla, porque se volvía inmensa.
Ahora que pasé blogueando a la web, voy a seguir esa misma pauta. Voy a tener el mismo reto de escribir. Esta vez semanal. Como el blog se llama “blogueando”, no tiene caso que la columna se llame así, por lo que desde ahora queda bautizada como “1492”.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Era mentira

Artículo encontrado en http://www.20minutos.es/

Los falsos mitos de la ciencia
20MINUTOS.ES. 21.12.2007 - 11:01h

No hay que beber ocho vasos de agua al día.
No usamos sólo el 10% del cerebro.
El pelo y las uñas no crecen tras la muerte.
En todas las áreas profesionales hay mitos. Sin embargo, en algunas de ellas estos bulos prevalecen durante más tiempo que en otras y llegan a convencer, incluso, a los profesionales del ramo.
Un artículo del British Medical Journal recoge algunos de las grandes leyendas urbanas científicas que aparecen en la Red y que han llegado hasta nuestros días gracias al boca a boca, a veces disfrazadas de remedios de la abuela.

"Hay que beber, como mínimo, 8 vasos de agua al día"
MENTIRA: El origen de este falso mito puede datar de 1945, cuando se hizo pública una recomendación en la que se establecía que la cantidad de agua que debía tomar cada adulto, en la mayoría de los casos, era de "2,5 litros al día". Aquella recomendación continuaba afirmando que cada persona debe consumir "un mililitro de agua por cada caloría de comida" y que "la mayoría de esta cantidad está en las comidas".
VERDAD: Si se ignora esta última frase, se puede interpretar que, efectivamente, debemos tomar ocho vasos de agua diarios. Por el contrario, beber agua en exceso puede ser perjudicial y puede, en algunos extremos, causar la muerte.

"Sólo usamos el 10% de nuestros cerebros"
MENTIRA: A pesar de los avances en neurociencia, seguimos creyendo que usamos, tan sólo, el 10% de nuestros cerebros. Esta sentencia falsa se le adjudica a Einstein, pero no hay ninguna cita textual del científico que lo corrobore. La creencia procede probablemente de 1907, para alentar el afán autodidacta.
VERDAD: Lo estudios realizados sobre daños celebrales demuestran que usamos mucho más del 10%. No hay áreas dormidas y prácticamente ninguna parte del cerebro está del todo inactiva.


"El pelo y las uñas siguen creciendo tras la muerte"
MENTIRA: La leyenda nace en Sin Novedad en el Frente, donde el autor describió cómo siguen creciendo las uñas de su amigo tras la muerte de éste.
VERDAD: El antropólogo William Maples lo desmiente: "No es más que un espejismo, no ocurre tal cosa". La deshidratación del cuerpo tras la muerte puede provocar que la piel se retraiga en el pelo y las uñas, creando la apariencia de que han crecido. El crecimiento de uñas y pelo requiere una compleja regulación hormonal que es imposible tras la muerte.
"Leer con poca luz destroza la vista"
MENTIRA: La idea de que leer con luz tenue puede acabar con tus ojos tiene su origen en la propia experiencia. Leer con poca luz hace que los ojos se resequen porque parpadeamos menos y a veces podemos tener la sensación de que no vemos bien. Aderezado con unas gotitas de hipocondría ya tenemos una nueva y maravillosa leyenda urbana.
VERDAD: Los efectos negativos son temporales, pero es imposible que cause un cambio permanente en la estructurade los ojos.


"El pelo no crece más fuerte tras afeitarnos"
MENTIRA: Ni más oscuro ni más fuerte. El pelo afeitado no crece con más fuerza como se demostró ya en 1928, en un ensayo clínico. Durante el afeitado se elimina la parte muerta del cabello y no la viva, que está bajo la piel.
VERDAD: El cabello es más oscuro porque aún no ha sido expuesto al sol y no tiene el extremo tan fino.


"Los móviles son peligrosos en los hospitales"
MENTIRA: No hay casos de muerte causada por el uso del móvil en un recinto médico. Esta creencia se ha extendido desde que The Wall Street Journal se hizo eco de esta información, dándola como cierta, en un artículo que citaba más de cien casos de posibles interferencias electromagnéticas en aparatos médicos antes de 1993.
VERDAD: Sí es cierto que los móviles causan interferencias un 4% de las veces cuando están a menos de un metro de los dispositivos aunque menos del 0,1% son serios.