"Estoy contenta de haberme divorciado. Ahora podré regresar a la escuela".
Nojud Mohammad Alí, de ocho años, cuyo matrimonio forzado y consumado fue anulado por la justicia en Yemen.
lunes, 21 de abril de 2008
martes, 15 de abril de 2008
1492/Pfff...política
Casi ni me di cuenta y ya es invierno otra vez. El tiempo ya ni siquiera se detiene para decirnos hola. Creo que en eso andan pensando nuestros políticos. No sé cómo pasaba antes, pero desde las últimas elecciones, que fueron las primeras para mi, siento que la carrera por un puesto de elección popular no se ha detenido. Ahora resulta que todos quieren ser presidentes. Eso es algo difícil, cuando medio país sabe que ninguno es realmente competente para ese puesto.
No sé si será buena estrategia comenzar la campaña política tan temprano. Ellos dirán que sí pero a mí, por ejemplo, ya me está comenzando a hartar. Incluso, a veces hasta prefiero que “sus asuntos”, los resuelvan entre ellos, en lugar de estar haciendo públicas todas las “puñaladas por la espalda”. Qué tipo de confianza puedo tener yo en una señora, o un señor (para hacer misterioso el asunto), que hoy dice que me apoya y mañana es mi rival.
Lo que debiera convertirse en una carrera por buscar un líder de gobierno que pueda afrontar sin titubeos ni excusas todos los problemas que, de repente, le han aparecido a este país, hoy es un circo barato del que todo el mundo se burla, pero que igual participa. Hay votos a cambio de bolsas de comida. (¿Será comida Compita?)
Me da vergüenza, hay mucho juego sucio, y no creo que necesitemos eso. Lo peor es que no hay de dónde elegir. Mi recomendación: acuéstense a invernar y un mes antes de las elecciones despierten y comiencen a hacer campaña, tal vez así les haga caso.
No sé si será buena estrategia comenzar la campaña política tan temprano. Ellos dirán que sí pero a mí, por ejemplo, ya me está comenzando a hartar. Incluso, a veces hasta prefiero que “sus asuntos”, los resuelvan entre ellos, en lugar de estar haciendo públicas todas las “puñaladas por la espalda”. Qué tipo de confianza puedo tener yo en una señora, o un señor (para hacer misterioso el asunto), que hoy dice que me apoya y mañana es mi rival.
Lo que debiera convertirse en una carrera por buscar un líder de gobierno que pueda afrontar sin titubeos ni excusas todos los problemas que, de repente, le han aparecido a este país, hoy es un circo barato del que todo el mundo se burla, pero que igual participa. Hay votos a cambio de bolsas de comida. (¿Será comida Compita?)
Me da vergüenza, hay mucho juego sucio, y no creo que necesitemos eso. Lo peor es que no hay de dónde elegir. Mi recomendación: acuéstense a invernar y un mes antes de las elecciones despierten y comiencen a hacer campaña, tal vez así les haga caso.
miércoles, 9 de abril de 2008
1492/Toca y muere
La violencia en este país nos ha transformando en algo estadístico (uno de cada dos de nosotros se ha visto afectado por ella). Hasta hace solo un par de años yo me enorgullecía de decirle a cualquiera que no conociera Panamá, lo tranquilo y seguro que era, ahora no creo que pueda si quiera mentirles. Yo mismo el año pasado fui victima de ello, e inhabilitado como la mayoría tuve que someterme.
Afortunadamente tuve la suerte de poder contarlo, pero muchos de los que se han enfrentado a ella no han podido. La última victima, lamentable, un reportero gráfico, colega y amigo de muchos en este medio. Pero como en la mayoría de los casos, todo queda impune. Los asesinos muertos, pero de risa en su casa.
Cuando este Gobierno asumió las riendas del país, lo hizo con la promesa de que la seguridad iba a aumentar. Casi cuatro años después las cosas no solo no han mejorado, sino que empeoraron. Sin embargo, en lugar de estar buscando soluciones para disminuir la violencia, el "gran jefe" de la policía y el "funcionario mayor" del Ministerio de Gobierno y Justicia, debaten entre ellos, si se debe o no aceptar homosexuales en las filas de la policía (cómo si no hubiera ya muchos adentro).
Lo que sucede es preocupante. Con lo bien que nos está yendo, en este país no deberían pasar estas cosas. Lo peor, es que parece que no tenemos solución en nuestras manos. Hace falta que alguien termine de ponerse los pantalones antes que aparezca una epidemia de justicieros y se nos acabe el país.
Afortunadamente tuve la suerte de poder contarlo, pero muchos de los que se han enfrentado a ella no han podido. La última victima, lamentable, un reportero gráfico, colega y amigo de muchos en este medio. Pero como en la mayoría de los casos, todo queda impune. Los asesinos muertos, pero de risa en su casa.
Cuando este Gobierno asumió las riendas del país, lo hizo con la promesa de que la seguridad iba a aumentar. Casi cuatro años después las cosas no solo no han mejorado, sino que empeoraron. Sin embargo, en lugar de estar buscando soluciones para disminuir la violencia, el "gran jefe" de la policía y el "funcionario mayor" del Ministerio de Gobierno y Justicia, debaten entre ellos, si se debe o no aceptar homosexuales en las filas de la policía (cómo si no hubiera ya muchos adentro).
Lo que sucede es preocupante. Con lo bien que nos está yendo, en este país no deberían pasar estas cosas. Lo peor, es que parece que no tenemos solución en nuestras manos. Hace falta que alguien termine de ponerse los pantalones antes que aparezca una epidemia de justicieros y se nos acabe el país.
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