viernes, 13 de septiembre de 2019

Adiós, Pedro





Tu voz aún se escucha
como una saloma que crece en las montañas
y viaja como un eco en el sereno de la noche.

Nada apagará ese silbido de nuestras vidas,
nada borrará tu nombre de nuestros días.
No te irás, porque tu sonrisa nos lleva de la mano
y sacude, todavía, nuestras almas con tu amor.
No te vas, porque nuestros caminos están dibujados sobre tus hombros
y tu alegría sigue creciendo dentro de nosotros como un río.
Silbaré al cielo una vez cuando quiera encontrar tu canción.
Silbaré al cielo dos veces para que tus ojos iluminen mi vida.
Tú, sigue entonando esa melodía, que remece las palmas con fuerza,
y acurrúcanos hoy y mañana, como ayer.

Gracias, Pedro.

jueves, 21 de junio de 2018

Disfrutando de San Blas, en Guna Yala, Panamá.

Hace unos meses visité el archipiélago de San Blas, en Panamá, por segunda vez y volví a enamorarme.

Siempre he sentido envidia de los Gunas que han nacido allí, rodeados de aguas cristalinas, arena suave, salidas y puestas de sol impresionantes y la mejor comida del mar del mundo.

El archipiélago está compuesto por 365 islas, una para cada día del año si se quisiera, aunque no todas están habitadas. Se ubica en la costa caribe panameña, en Guna Yala, comarca que es hogar los Gunas, indígenas panameños a quienes les perteneces todo este territorio.
En la mayoría de las islas el mar circundante es de poca profundidad y totalmente transparente y se pueden encontrar variedades de peces, estrellas de mar y crustáceos a simple vista. Desde Ciudad de Panamá el viaje en auto puede tomar entre dos y tres horas. Luego desde el puerto te puedo tomar entre media hora y una hora llegar a la isla que hayas elegido. En este video les muestro la isla Perro Chico, una de las más bonitas del archipiélago y la piscina Natural, una formación a mar abierto por la que se puede caminar con tranquilidad. El efecto de estar parado en la mitad del mar es increíble.




domingo, 13 de agosto de 2017

Ya me vi Atypical




Sábado por la noche. Acostado en el sofá, veo que Netflix me sugiere una de sus nuevas series: “Atypical”. La descripción: “un chico autista que intenta buscar novia”, me hace dudar. Muy pocas veces vemos retratado en la TV o en el cine este tema y ¿es un tema que a uno le interese ver?

Lo intentaré, me dije. Si no me gusta, elijo otra serie y ya. Pero no llegué a eso. La serié me atrapó y me atrapó bien. Acabo de terminar de ver los ocho capítulos de su primera temporada de seguido.

La serie cuenta episodios de la vida de Sam, un estudiante de secundaria con autismo, que a raíz de sus conversaciones con su terapeuta decide encontrar una novia.  

Sam es un chico bastante independiente. Después de la escuela trabaja en una tienda de electrónicos, hace listas de todo y tiene una hermosa obsesión con la Antártida, de la cual conoce cada detalle.

Tiene una familia bastante particular, pero cariñosa, como las nuestras. Una mamá sobreprotectora, un padre intermitente que le cuesta aceptar la condición de su hijo para el mundo y una hermana menor (para mí el mejor personaje de todos), que intenta ser el balance para todos ellos. Intervienen también varios personajes secundarios que es mejor descubrirlos y amarlos.

La serie es una comedia, pero trata el tema del autismo de forma realista y respetuosa, que me parece lo más relevante. Además, no se enfoca en ello como un problema, sino como algo con lo que se enfrentan en la misma forma en que se enfrentan a otras cosas de la vida.  

Para mí lo mejor de la serie es que cada personaje está construido de manera cuidadosa. Principalmente Sam, quien nos deja entrar a veces en su mundo y mirar con sus ojos, permitiéndonos acercarnos al autismo de otra manera.


La historia es hermosa, llena de matices y vale la pena la sentada.



domingo, 8 de enero de 2017

La luna está hermosa

¿Viste la luna?
Está hermosa.
Remoja sus cabellos en tus ojos, mientras tus labios le arrancan un pedazo.
¿viste la luna?
Se balancea.
Está caminando como un gato sobre mi techo y maulla tu nombre a carcajadas.
¿viste la luna?
te está mirando
Te está rascando los sueños y se pone las botas antes de despedirse.
¿viste la luna?
dice que no vuelve.
Se esconde tras mis penas y mis sueños y los suyos.
¿y si no vuelve?
La luna está hermosa

miércoles, 11 de mayo de 2016

Dionisio en Cuba | Semanas 13, 14, 15, 16, 17, 18 y 19 | Reescritura



Me desconecté. Bueno, no es cierto. He estado aquí, pero estuve en pausa de escritura porque estaba concentrado trabajando en el guion del cortometraje que vine a escribir a Cuba. Sí, esto último tampoco es cierto. Escribo siempre. Hasta dormido. En el escritorio, en la cama, en el baño, en el bus, en clases, en un cuaderno, en servilletas, en el celular. Es lo que hago y lo quiero hacer. Es la razón por la que estoy aquí. Pero ese no es el cuento.


Equipo para mi primer cortometraje.

Vine a Cuba a aprender de guion y escribir una historia de diez minutos para un ejercicio de la escuela. Ese tiempo llegó, el guion ya se escribió y en unas semanas se inicia la filmación. Así que dediqué la mayor parte de mi tiempo y casi todo mi esfuerzo a ese proceso. Fue un proceso duro, complicado e intenso. Muy intenso. Lo que aprendí de este proceso es que un guion se compre de uno por ciento de escritura y noventa y nueve por ciento de reescritura. Es un proceso largo, complicado y demandante. Pero ya acabó o casi…así que estoy de vuelta.



He seguido mis visitas por la Habana. Entre las más relevantes estuvo mi visita al Acuario, ubicado en Miramar, una de las áreas comerciales y hoteleras de la ciudad, lejos del centro, los edificios antiguos y casi que de los turistas, pero que ofrece una experiencia bonita por diez pesos de moneda nacional (diez CUC si eres extranjero).

En el parque hay algunas peceras para mirar, pero el atractivo real son los espectáculos de leones marinos y delfines. Yo disfruté mucho ambos espectáculos.


Vino Chanel a hacer un desfile a La Habana, pero al parecer era muy privado así que no me animé a ir. Lo único que visité fue una exposición de Karla Lagerfeld en la Habana Vieja.


Bueno, eso por ahora, procuraré no ausentarme demasiado.