lunes, 18 de enero de 2016

Hoy es el cumpleaños de mi papá.




Mi papá es el regalo más bonito que me ha dado la vida. Es un luchador, mi héroe, mi estimulo, mi modelo a seguir. Siempre he estado orgulloso de cómo levantó nuestra familia, casi sin descansar, velando que no nos faltara nada.
Las cosas no siempre son fáciles, pero en casa de mis papás aunque a veces faltaran cosas, nunca faltó amor para nadie. Por eso mi forma de amar a mi familia es otra y siento mucha satisfacción por cómo es.
Lo más difícil de venir a Cuba fue dejarlo, porque ya no está tan fuerte y su mente a veces le pone trampitas, pero nunca falta en su cara la sonrisa cuando me ve a la vez que va abriendo sus brazos para darme un abrazo. Además, que mi mamá esté con él siempre me da la tranquilidad y la fuerza que necesito cuando pienso que está lejos.
A veces soy Dionisio, a veces soy su hermano, pero siempre sigo siendo su “Compa”. Su mente puede fallarle, pero su corazón sigue clarito.
No estoy triste. Estoy feliz porque mi papá cumple años, porque puedo seguir compartiendo con él y porque me va a querer a pesar de todo.

Feliz cumple viejo, te veo pronto.

martes, 12 de enero de 2016

Semana 1 | Dionisio en Cuba: El Descubrimiento.



Ya pasó una semana desde que llegué a Cuba. Es mi primera vez aquí. Espero que a partir de ahora sean muchas.

Lo mejor es que es de esas cosas como nada parecido a todo lo que te habían dicho.

El país tiene sus cosas, pero…como todo. La gente es muy amable y cordial, y en general Cuba es bastante parecido a Panamá, el cubano al panameño y su gastronomía a la nuestra. Tal vez esa es la razón por la que me estoy sintiendo como en casa.



Apenas pude me fui a La Habana y fue mágico. La Habana está casi a una hora en bus, o guagua (me niego a decir “guagua” jajaja) de San Antonio de los Baños que es donde está la escuela.

Quiero explorar La Habana hasta aprendérmela de memoria. Ir a ver sus obras de Teatro, las de danza, exposiciones, hablar con la gente. Pero tiempo ya habrá.



Conocí la Habana Vieja, el morro, el Cristo de la Habana,  pasee por el malecón, donde los fines de semana se sienta literalmente toda la gente de la ciudad y son nueve kilómetros de gente sentada.

La escuela por su parte es una magia aparte. Gente de todas partes de Latinoamérica y algunos de Europa en una hermandad permanente. Tenemos clases todo el día y en la noche siempre hay una película, una clase más.

Hay frío. Me dicen que ésta es la época fría y dura hasta febrero. Tengo que dormir con mucha ropa.
Hay muchos perritos y un par de gatos dando vueltas por la escuela, algunos tienen varios padres. Espero no terminar convencido por alguno.



Una cosa graciosa. El domingo que llegué fuimos a La Habana nos encontramos a Ozzy Osbourne, que estaba con su hijo, filmando una especie de programa de TV. Nos paramos un rato a ver y de pronto pasa frente a nosotros y me mira. Le alcancé a decir "Hi, Ozzy" y me respondió "Hi". Después cuando miré adelante me di cuenta que estaban filmando.
En la semana busqué y vi que estaba filmando un documental para History Channel. Quien quita y termino saliendo jajaja.

La mejor película que vi durante la semana se llama Incendies de Denis Villeneuve. Véanla.



Por ahora esas con las novedades.


Un abrazo a todos.

martes, 15 de diciembre de 2015

Adios Social Snack.

Cuando comencé a trabajar en la empresa lo escribí, así que ahora me toca hacer lo propio porque me voy.

Hoy es mi último día de trabajo en Social Snack. Pensando en cómo despedirme de esta empresa, de estos cinco años, de esta gente, de una época muy feliz de mi vida, siento que sería egoísta no mirar atrás y entender cómo llegué aquí.

Sí, Social Snack, me dio mucho y yo, por mi parte, di también todo lo que pude durante este tiempo. Lo di con gusto, lo di con ganas y estaría encantado de seguir haciéndolo, pero la vida nos pone delante oportunidades, momentos, gente a la cual por más que quisiera uno no puede ignorar. Así que hoy estoy dejando Social Snack para abrazar otra oportunidad que también me hará muy feliz.

Me voy.

Gracias Juan por la oportunidad. Como dijiste ayer, fue un aprendizaje mutuo y te debo mucho de lo que hoy sé profesionalmente. Gracias por confiar en mí. Por dejarme ser el primer snacker, adoptarme y ayudarme a crecer.

Gracias snackers del mundo por el cariño. Me llevo la alegría de siempre recibir mensajes bonitos de cada uno y la tranquilidad de poder saludarnos con un abrazo en la calle como si fuera ayer.

Gracias. Nos vemos pronto. 




























domingo, 29 de marzo de 2015

Ya no en este tiempo



No será en este tiempo
Ya no
Nuestros corazones ya no latirán así.

No serán tus labios infinitos sobre mi boca
Ya no
Será sequía intermitente sobre tus hombros.

Enmudece mis manos
Obedece mis suplicas
Intercede ante tu cuerpo en mi nombre
Y ya no me hagas despertar en ti cada noche.

No será lo mismo.
Ya no hay instantes en el día sin tu nombre
Ni amaneceres que tú no hayas empujado.
Ya no saldrá la estrella que lleva tus ojos
Ya no.

Me quedaré viviendo en ese último beso
En la última vez que te amé de puntillas.
Palpita sobre mis venas vacías
Y arráncate del cuerpo mis caricias
Pulveriza mis palabras antes que él las descubra
Y no vuelvas a soñarme, ya no en este tiempo, adiós.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Los días


Un día sin ti es como todos los otros.

Camisa. Zapatos. Una mariposa volando a destiempo sobre mi cabeza.
Pájaros acechando mis pensamientos y buhoneros secuestrando mis palabras.
Gotas desconocidas bañando mi escritorio mientras trato de mantener mis dedos inmóviles.
Es un atardecer que cubre de oro la ciudad atontada.

Es tu aroma en todas partes, en todos lados y en la nada.

Y tú no estás.

Un día contigo, sin embargo, es como un sueño inconcluso.

Es una mariposa con tu aroma suspendida en mis manos, desapareciendo y apareciendo a cada segundo.

Es tu sonrisa dejando tajos desiguales de mi cuerpo por toda la casa.
Es tu sonrisa recomponiéndome.

Es descubrir la eternidad entre tus hombros infinitos o en el espacio entre tu nariz y tu boca.

Los días contigo tienen segundos de ocho horas y horas de dos meses.
Tienen una pata amarrada en una cordillera inescalable, interminable, inexplicable, involuntaria, inexistente.

Los días contigo a veces existen y en esos días me siento vivo.