domingo, 29 de marzo de 2015

Ya no en este tiempo



No será en este tiempo
Ya no
Nuestros corazones ya no latirán así.

No serán tus labios infinitos sobre mi boca
Ya no
Será sequía intermitente sobre tus hombros.

Enmudece mis manos
Obedece mis suplicas
Intercede ante tu cuerpo en mi nombre
Y ya no me hagas despertar en ti cada noche.

No será lo mismo.
Ya no hay instantes en el día sin tu nombre
Ni amaneceres que tú no hayas empujado.
Ya no saldrá la estrella que lleva tus ojos
Ya no.

Me quedaré viviendo en ese último beso
En la última vez que te amé de puntillas.
Palpita sobre mis venas vacías
Y arráncate del cuerpo mis caricias
Pulveriza mis palabras antes que él las descubra
Y no vuelvas a soñarme, ya no en este tiempo, adiós.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Los días


Un día sin ti es como todos los otros.

Camisa. Zapatos. Una mariposa volando a destiempo sobre mi cabeza.
Pájaros acechando mis pensamientos y buhoneros secuestrando mis palabras.
Gotas desconocidas bañando mi escritorio mientras trato de mantener mis dedos inmóviles.
Es un atardecer que cubre de oro la ciudad atontada.

Es tu aroma en todas partes, en todos lados y en la nada.

Y tú no estás.

Un día contigo, sin embargo, es como un sueño inconcluso.

Es una mariposa con tu aroma suspendida en mis manos, desapareciendo y apareciendo a cada segundo.

Es tu sonrisa dejando tajos desiguales de mi cuerpo por toda la casa.
Es tu sonrisa recomponiéndome.

Es descubrir la eternidad entre tus hombros infinitos o en el espacio entre tu nariz y tu boca.

Los días contigo tienen segundos de ocho horas y horas de dos meses.
Tienen una pata amarrada en una cordillera inescalable, interminable, inexplicable, involuntaria, inexistente.

Los días contigo a veces existen y en esos días me siento vivo.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

tonto



me siento como un tonto cuando me hablas
como si el tiempo no hubiese pasado nunca,
como si cada palabra tuya me elevara y explotara.

me siento en una nube en tus brazos
como si no existiera algo más que tu sonrisa
como si comenzara a vivir cuando me miras.

me siento un tonto pero feliz.

jueves, 23 de octubre de 2014

Me robaron la placa del carro ¿Y ahora qué hago?


Hace unos días pasé una experiencia desagradable. La placa de mi carro desapareció. Se la robaron.Desapareció la placa, los tornillos, fue intencional, pero ese es otro tema. De lo que quiero escribir es sobre todo por lo que tuve que pasar a partir de allí, para que (ojalá nunca sea el caso) si a ustedes les toca pasar por esto no se les complique tanto.

Me di cuenta de la ausencia de mi placa cerca de las 7 de la noche...y mi primera reacción fue llamar a la Policía. Como no era una “Emergencia” no llamé al 104, si no al 511-7000, que aparece en el sitio web http://www.policia.gob.pa/ como la Central telefónica.

Allí, el policía que me atendió me preguntó la hora y el lugar del hecho y como fue en San Miguelito, me dijo que tenía que llamar a la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) de San Miguelito a los teléfonos 512.2510 o 512.2508.


Una vez me contestaron allí, a las 8pm, me dijeron que fuera inmediatamente a sus instalaciones a poner la denuncia, ya que si alguien que tomó la placa, cometió un delito, estaría involucrado de alguna forma.

Salí inmediatamente para la DIJ de San Miguelito, ubicada en la calle conocida como “La Roosevelt”. Después de un par de horas de espera, fuí atendido a las 10:30pm y lo único que me tocó fue llenar un formulario de “Reporte de placas y calcomanías de vehículos”. Le sacaron copia a mi Registro Único Vehicular, a mi cédula y al reporte, me dieron la copia, le pusieron un sello y listo.


-¿Puedo circular con esto?
-No


Luego de eso me mandaron al Municipio de Panamá.


Al día siguiente fuí al Municipio, donde estuve cerca de 3 horas esperando que saliera mi número en la pantalla. Una vez me atendieron les expliqué que me habían robado la placa, me hicieron llenar otro formulario. Presenté el registro vehicular, más la denuncia de la DIJ y una copia de cédula y me entregaron un pequeño recibo donde se registraba una autorización del Municipio.


-¿Puedo circular con esto?
-No


Me dijeron que tenía que ir a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre de Plaza Concordia. Salí corriendo, eran las 2pm.


Con el tráfico llegué casi a las 2:45pm. La funcionaria, que seguro estaba en su día malo, me dijo (nunca mirándome a la cara), que tenía que traer copia del Registro Único Vehicular, de la Denuncia de la DIJ, del reporte en el Municipio y de mi Cédula, pagar $20 en el Banco Nacional y llegar antes de las 3:15pm porque a esa hora cerraban.


Hice todo lo anterior lo más rápido que pude y a las 3:01pm estaba de vuelta. Entregué mis papeles, y cerca de quince minutos después me llamaron para firmar un papel.


-¿Puedo circular con esto?
-No. Con este papel usted tiene que ir a Chapala a buscar una nueva placa.
-Eh...es que mi placa vence el próximo mes ¿No podría circular así?
-Eso es bajo su responsabilidad.


Amaneció y me fuí a Chapala. Bueno, no apenas amaneció, salí a las 10am para no encontrarme con tranque. ¿Alguien sabe dónde queda Chapala? Para mí era como un mito. Ese lugar con el que amenazaban a los niños mal portados o con malas notas, se había convertido en un destino real y a mi me tocaba encontrarlo.

Busqué en mi mejor amigo Waze y lo único que me salía era “Carretera a Chapala”. Así me fui, suponiendo que esa entrada en algún momento debía llegar.

A las 11am llegué a la Escuela Vocacional de Chapala, un lugar muy bonito, lejos de ser un infierno escolar. Me dirigieron a una caja donde tuve que presentar copia de mi cedula, de mi registro vehicular, del reporte de la DIJ, del de la Alcaldía, el del Tránsito, el último revisado vehicular y pagar $10. ¿Diez dólares? Yo, pensando que no había que pagar nada más y como iba para un lugar desconocido me fuí sin efectivo.


-No, no hay cajeros cerca. Tiene que ir a Arraiján, pero vuelva a la 1pm, ya que a las 11:30am suspendemos por una actividad interna que tenemos entre los administrativos.


Hice todo y al mediodía estaba de vuelta. Esperé a la 1pm dentro de mi carro. Después de entregar los papeles, pagar los $10 y esperar 20 minutos tuve mi placa.


Tampoco voy  a explicar lo de los tornillos después porque espero que sean más inteligentes que yo.


Debo aclarar que todo este tiempo estuve circulando sin placa y nunca me detuvieron para preguntarme por qué. Una cosa que no pude dejar de preguntarme es ¿toda esa gente que usa “Placa Perdida”? Asumo que simplemente no se preocuparon por denunciar ni nada de lo anterior en este post.


Ojalá que nunca le pase lo de la placa a ustedes.

Ah...y en un mes me toca renovar mi placa.

jueves, 25 de septiembre de 2014

nada


Nada duele más que un corazón roto.
Decirle al corazón que ame y deje de hacerlo al mismo tiempo.
Nada duele tanto como recordar las últimas miradas que compartimos
o descubrir en cada reflejo que no estás.


Nada duele más o duele lo mismo,
nada sabe igual desde que no estás.